Sobre homofobia
Siento que la sociedad está cada vez más enferma; y que, para peor, los enfermos están sumidos a los síntomas que padecen. ¿Y cómo salir sin miedo a la calle, una vez moldeado tu cerebro por lo que los medios comunican? Momento, para quienes luchan, de taparse quizá los oídos y los ojos, y de usar barbijo, y -por qué no- una máscara de gas (porque he escuchado que el aire también está contaminado: y esto no te lo dicen los medios). Sin miedo, escapemos de la homofobia.Ya ni siquiera se puede andar. El virus me patea las espaldas camino a la escuela, en el colectivo, en el local, en casa: homofobia por todas partes. ¿De dónde sale esta maldita hifa reproductiva que pudre y contagia al resto? ¿Cómo hacemos, herman@s, para combatirla? Es hora de que junt@s salgamos de este armario, entendiéndolo como una trampa que la sociedad usa para reprimirnos, exluírnos, aislarnos y silenciarnos. Nos encierran, y nos roban así la autoestima, la identidad y la palabra. Porque nos prefieren lejos, donde no contagiemos. Y no sé si entender a todos aquellos que cuando les conté me cuestionaron de manera ofensiva cosas como "que vos lo seas no quiere decir que todos los demás también" o "no entiendo cómo una persona puede tomar esa decisión"; no sé si entenderlos porque no estoy seguro de si son o no víctimas de la sociedad, personas que abren involuntariamente sus oídos a lugares como:
-----La Iglesia, que descalifica todo aquello que no sea sexualidad reproductiva.
-----La Institución Científica, que nos rotula como "incompletos", "indecisos", afirmando y adoctrinando a los demás, explicándoles que aún no hemos desarrollado nuestra sexualidad.
-----La policía, que reprime -entre tantas otras cosas- las disidencias sexuales.
-----El Estado que los financia, y manda a reprimir. Que no nos guarda un lugar, que nos da vuelta la cara cada vez que escucha nuestras peticiones.Es hora de que estos juntos gritemos y nos esuchen. Que escuchen nuestro orgullo, porque si de algo sé que estoy orgulloso es de ser una persona libre, que ha decidido, y está dispuesta a luchar por sus derechos.


